MISS REFLEXIONES: CHAPTER XVII - EL LIBRO DE MIS RECUERDOS


Una vez os hable de Christian, mi quiropractor. Hoy comienzo con María Jesús, mi homeópata.

María Jesús me dice que todas las enfermedades físicas son en realidad enfermedades del alma. Dice que todas las emociones y sentimientos que no afloran se quedan dentro, y que dentro hacen más daño que echándolas a la calle. En su opinión las enfermedades sólo son síntomas del problema, y que sí, que podemos callar a las enfermedades con medicinas, pero que si no atacamos a la raíz del problema (el no exteriorizar las emociones), estas enfermedades volverán a salir.

Eso me estaba explicando una vez que acudí a ella por un problemilla que no viene al caso explicar. Así que una vez le explique “el problemilla” María Jesús empezó a escarbar en mis recuerdos para investigar donde podía estar la raíz del asunto. Según ella (y su experiencia, decía) la raíz se encontraba en el ámbito afectivo. Así que abrí el libro de mis recuerdos y le hice un resumen de lo que había sido mi vida afectiva…Y como mi vida afectiva ha sido breve, y además se trataba de un resumen, sólo tarde unos segundos. Esos pocos segundos le bastaron para dictaminar: «El origen de esta enfermedad se encuentra en la relación incestuosa que mantuviste con tu primer novio». ¿¿¿¿¿¿¿¿?????????? ¿Comorrrrrr? «Después de 11 años con él, tu no lo considerabas tu pareja. Para ti era un hermano.» ¡Coño, pues sí! Que aunque tenga mis dudas de que esta sea la causa de mi padecimiento, es cierto que con tan pocas palabras se pueda resumir el porqué de mi final con Asier. Para mi era mi hermano.

La historia con Asier, después de 11 años, no terminó como hubiese querido. ¡Joder, que no lo quería como pareja, pero lo quería como si fuese mi hermano, y eso es mucho ¿no? Pues eso, que después de 11 años, ahora no queda nada. Fue él quien un día me dijo que su nueva pareja sufría por mi, y que por ella, era mejor que “por un tiempo” no tuviésemos ningún contacto…

“Por un tiempo”, y de eso hace ya 8 años.

Asier está en el libro de mis recuerdos. Este libro tiene ya 37 años, y Asier ocupa, más o menos las páginas centrales. Cuando quiero abrir estas páginas, no puedo. Deben estar pegadas con loctite… Quiero acordarme de las cosas que hacíamos en común, de cómo era la casa en que vivíamos, como era él en bolas… y no me acuerdo de nada. Quiero acordarme de cómo era su voz, y tampoco lo consigo.

En este libro de mis recuerdos voy anotando todas las risas que he me echado con mi gente, las lagrimas derramadas y las que aún queriendo salir permanecieron en mis ojos, todas las cosas que me han puesto “carne de pollo”, las caricias que he recibido y las que he dado, todos los “te quiero” repartidos y recibidos, y también todo el daño que me han hecho, y el que yo también he hecho.

Este libro viaja por mi cuerpo a toda vela. A veces toma rumbo a mis ojos, y deja como estela un reguero de lágrimas. Otras, baja hacía el estomago creando con su torbellino un hondo agujero negro. Otras sube sigilosamente hacía el corazón y pone en marcha todos los motores de bombeo, que parece que quisiera hacérmelo estallar. Otras en cambio baja a lo más oscuro, a mis intestinos. Es ahí donde me dan ganas de cagarme en todos mis recuerdos…

Me dijeron una vez que era una experta pasando página. Creo que quería decir que olvido rápidamente las cosas que me hacen daño. Es posible que sea cierto.

Sin embargo, y aunque las páginas de los recuerdos de Asier están pegadas con loctite, otras que contienen muchos otros recuerdos son páginas ya pasadas pero mal pegadas. Cuando menos te lo esperas, viene cualquier brisita infame con un olor, una canción, algo que te recuerda a una situación pasada, y de golpe y porrazo las páginas pasadas se despegan, y el marca páginas retrocede hasta situarse nuevamente en ellas.

No, no en todos los casos soy una buena pasadora de páginas...

MISS ESTADOS DE ÁNIMO: CHAPTER III - SI TUVIERA ALAS PARA VOLAR...


Cuando las cosas van mal, cuando no encuentro la solución,
cuando no es fácil pasar página...
Ójala tuviera alas para poder escapar de todo esto...

Espero verte pronto...

Espero verte pronto...